Marcos* vio su primera película de terror a los 6 años.

Demasiado temprano, definitivamente.

La película era de Freddy Krueger, un verdadero monstruo que aparecía en los sueños de jóvenes, y los hacía papilla con sus garras. Lo que sucedía en el sueño se transfería a la realidad.

Sería difícil imaginar que Marcos quisiera ver nuevamente esta película… pero en efecto, eso es justamente lo que hizo, en repetidas ocasiones. 

Este no es Marcos. Pero aparentemente él no era el único

¿Qué podría hacer que un niño tan afectado por estas películas, las busque una y otra vez?

Aunque este es un tema sin respuestas fáciles, y debatido en el mundo de la psicología, hay algunas razones que sobresalen en la literatura:

 

  1. Tensión: el suspenso, y el shock, producen un montón de adrenalina. Esto en sí mismo es bastante adictivo.
  2. Relevancia: el miedo a la muerte nos hace pensar en la vida y su significado
  3. Irrealismo: la imaginación puede volar.

Esta última no es tan rara como parece: las mismas personas que van al cine a ver una película donde alguien muere horríficamente, probablemente no tendrían ganas de ver una película en donde eso sucede de verdad y sin artificios.

Pero un niño de 6 años tiene más dificultad en diferenciar el artificio del cine, y por lo tanto quedará mucho más afectado por una película así…

 Aún así, la adicción al horror funciona parecido a otras adicciones, este artículo describe muy bien la forma en que las hormonas segregadas durante una película de terror, hacen que nuestro cerebro cambie de formas importantes.

 

HORROR EN ALZA

Este gráfico de la cantidad de películas de terror dice más que mil palabras:

El crecimiento es exponencial.

La razón es simple: funcionan.

 

Muchas de estas películas:

  1. Tienen un bajo costo de producción
  2. Requieren de poco esfuerzo para los guionistas (a la gente no le importa mucho la historia, lo que quieren es que los asusten)
  3. Aprovechan la psicología del miedo, que nos deja queriendo más

 

EL EFECTO DEL MIEDO

 

No quiero decir con este artículo que ver películas de terror causan adicción en todas las personas.

 

Pero buscar adrenalina de este modo, podría tener efectos que van en la dirección contraria de una vida espiritual.

 

Aunque ninguno de los siguientes efectos suceden en todas las personas, son posibles y ciertamente no deseables. Ver películas de terror podría ocasionar:

 

  1. Efectos parecidos al estrés post-traumático (típicamente en grados reducidos), en donde estamos hiper-atentos a nuestro alrededor, y cualquier cosa nos hace saltar.
  2. Menos compasión, porque podemos reducir nuestra sensibilidad al sufrimiento de otros
  3. Hacernos más reactivos y ansiosos
  4. Dificulta nuestro sueño. A veces de un modo sutil e imperceptible.

Aunque la desensibilización podría ser ideal en algunos casos específicos, para la mayoría de nosotros, si deseas que Halloween sea algo más espiritual, busca recordar lo efímero de la vida… y aléjate del miedo.

 

Con cariño,

 

Mijael