Hace poco vi un video de un neurocirujano con casi 200,000 seguidores. Citaba un estudio real, con números reales, y concluía que el Surya Namaskar (saludo al sol) es un antidepresivo poderoso porque sube la serotonina.

Los comentarios estaban llenos de personas emocionadas. Y lo entiendo: queremos que lo que amamos esté respaldado por la ciencia.

El estudio existe. Los resultados son reales. La serotonina subió. El ánimo mejoró.

Pero hay un problema. Y no es pequeño.

La serotonina que midieron no es la que importa

Cuando el estudio dice que la serotonina aumentó un 10%, está hablando de serotonina en sangre. Serotonina «sérica» (porque está en el suero de la sangre).

Y aquí viene lo que casi nadie te explica: eso no es lo mismo que la serotonina en el cerebro.

Agárrate, que acá vamos.

Tu cuerpo produce serotonina en dos lugares muy distintos, con funciones muy distintas. El 90 al 95% se produce en el intestino. Ahí regula cosas como el movimiento intestinal, la función de las plaquetas y el tono de los vasos sanguíneos. Es serotonina «periférica», y se queda en la periferia.

El resto, el 5 al 10%, se produce en el cerebro, en un grupo de neuronas llamadas núcleos del rafe. Esa es la que está relacionada con el estado de ánimo, la ansiedad, el sueño, el apetito. Esa es la que los antidepresivos intentan modular.

Y aquí está el detalle que lo cambia todo: la serotonina intestinal no puede cruzar la barrera hematoencefálica. Esa barrera existe precisamente para proteger al cerebro de lo que circula en la sangre. Son dos sistemas que no se comunican directamente (hasta donde sabemos).

Entonces, cuando mides serotonina en sangre, estás midiendo casi exclusivamente la serotonina del intestino y las plaquetas. No te dice nada directo sobre lo que está pasando en tu cerebro.

Pero espera, ¿y si las dos suben juntas?

Eso es lo que yo pensaba. Y la respuesta es: tal vez, pero no de la manera que pensábamos.

Imagínalo así: hay pocos taxis que van del torrente sanguíneo al cerebro, y siempre van repletos (esos taxis no son muy exclusivos). El triptófano, el aminoácido que el cerebro usa para fabricar serotonina, quiere tomar uno de esos taxis. Pero hay otros pasajeros que también quieren subir: los aminoácidos de cadena ramificada, y todos compiten por el mismo asiento.

Durante el ejercicio aeróbico, los músculos consumen esos aminoácidos como combustible. La fila se vacía. Y el triptófano, que llevaba un rato esperando en la acera, finalmente puede subir al taxi, llegar al cerebro, y convertirse en serotonina.

Es un mecanismo indirecto, elegante y plausible. Pero ocurre en el cerebro. No es visible en la sangre.

Una revisión sistemática publicada en 2026, que analizó todos los ensayos clínicos controlados disponibles sobre ejercicio y serotonina, encontró algo que sorprendió a muchos: el efecto del ejercicio sobre los niveles de serotonina en sangre no fue estadísticamente significativo a nivel global. La variedad entre estudios era enorme.

En otras palabras: el ejercicio no sube la serotonina en sangre de manera consistente y predecible. Lo que sí parece hacer es influir en la serotonina cerebral a través de mecanismos que simplemente no puedes detectar midiendo la sangre.

Dentro del propio estudio, los números no cuadran

Este es el detalle que más me impactó al leer el estudio completo, y que el neurocirujano no menciona en su video.

Los propios autores reportaron que el aumento en serotonina sérica no tuvo correlación estadísticamente significativa con las mejoras en el estado de ánimo.

Wow.

La serotonina subió. El ánimo mejoró. Pero esas dos cosas no se correlacionaron entre sí dentro del mismo estudio. A veces la serotonina no subía, pero la persona se sentía mejor (y vice-versa).

Si la serotonina fuera el mecanismo que explica la mejora emocional, esperarías que las personas con mayor aumento de serotonina fueran las que más mejoraron su ánimo. Eso no ocurrió.

Esa idea de «el Surya Namaskar mejora el ánimo a través de la serotonina»… no la sostiene ni siquiera la data del estudio mismo.

Entonces, ¿qué explica realmente las mejoras?

Esto es lo que más me interesa, porque las mejoras en depresión, ansiedad y estrés que encontró el estudio son reales y sustanciales. Si no es la serotonina… ¿qué es?

Probablemente varias cosas a la vez, y ninguna exclusiva del saludo al sol.

El movimiento físico sostenido activa endorfinas, endocannabinoides y BDNF, un factor de crecimiento neuronal con efectos antidepresivos bien documentados. La rutina de levantarse a las 6:30 de la mañana cinco días a la semana genera estructura, agencia y predictibilidad, factores con efectos psicológicos documentados. Las sesiones grupales por Zoom ofrecen conexión social, que es uno de los protectores más robustos de la salud mental que conocemos.

Hay muchas razones por las que podríamos ver mejorías en un estudio como este. La serotonina, hasta donde podemos observar, no es una de las que más peso tiene.

Más preguntas que respuestas

Lo que hace grande a la ciencia no es que tenga todas las respuestas. Es que sabe cuándo no las tiene.

La relación entre el ejercicio, el yoga, la serotonina y el estado de ánimo es real pero compleja. Hay mecanismos plausibles. Hay evidencia de beneficios. Pero la historia que circula en redes, la de que el Surya Namaskar sube la serotonina y por eso es un antidepresivo poderoso, es una narrativa demasiado limpia para un fenómeno que la ciencia todavía está aprendiendo a describir.

¿El Surya Namaskar puede mejorar tu ánimo? Probablemente sí. Pero la mayoría de los estudios no usa solo saludos al sol como intervención, y es posible que ese movimiento en particular no tenga nada que lo haga más efectivo que cualquier otra forma de mover el cuerpo de manera consciente y sostenida.

Eso es lo que dice la ciencia honesta. No más. No menos.

Y yo prefiero esa versión, con sus incertidumbres y todo, a una historia redonda que suena bien pero que simplifica algo que todavía no terminamos de entender.

El yoga no necesita exageraciones o «mercadeo cientificista» para ser valioso. Y las personas que lo practican merecen la verdad completa, incluyendo las partes donde todavía no tenemos respuesta.

¿Tú qué opinas?

## Referencias

– More S, Singh S, Ghildiyal R. Effect of Surya Namaskar on Anthropometric Parameters and Serotonin Level in Apparently Healthy Subjects. *Int J Res Med Sci.* 2025;13(3):1181-1189.
– Streeter CC, Whitfield TH, Owen L, et al. Effects of yoga versus walking on mood, anxiety, and brain GABA levels: a randomized controlled MRS study. *J Altern Complement Med.* 2010;16(11):1145-52.
– Systematic review on exercise and circulating serotonin levels. *Healthcare (Basel).* 2026;14(4):532.
– Noetel M, et al. Effect of exercise for depression: systematic review and network meta-analysis. *BMJ.* 2024;384:e075847

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