El yoga se ha promocionado durante mucho tiempo como una herramienta eficaz para mejorar la calidad del sueño y combatir el insomnio. Sin embargo, contrariamente a la creencia popular, el yoga a veces puede causar insomnio en lugar de ayudarte a dormir.

 

Que conste: varios estudios han investigado la relación entre el yoga y la calidad del sueño, y este meta análisis de varios estudios científicos acerca de los efectos de la práctica de Yoga en el sueño, encontró que una práctica regular mejora la calidad del sueño en muchos de los participantes con insomnio crónico.

Sin embargo, en muchos foros en línea puedes encontrar a muchas personas que preguntan por qué les cuesta dormir cuando practican Yoga… y la respuesta yace en razones que pueden ser tanto físicas como mentales.

Una de las razones físicas por las que el yoga puede causar insomnio se debe al aumento de energía y estimulación que provocan determinadas posturas.

Si bien algunas posturas están diseñadas para ser relajantes, otras, como los saludos al sol o las “Vinyasas”, pueden aumentar la frecuencia cardíaca, el flujo sanguíneo y liberar adrenalina, lo que puede dificultar para algunas personas el caer dormido.

Esto es sobre todo relevante cuando las posturas se realizan demasiado cerca de la hora de acostarse, cuando más comúnmente pueden interferir con el proceso de sueño.

Otro motivo de insomnio relacionado con el yoga se debe a la influencia de ciertas técnicas de respiración, como el Pranayama.

Aunque estas técnicas están destinadas a calmar la mente y el cuerpo, pueden tener el efecto contrario para algunas personas, particularmente aquellas que sufren de ansiedad o ataques de pánico.

Esto puede resultar en un aumento del estado de excitación y hacer que sea difícil conciliar el sueño.

Aunque hay ciertas recomendaciones generales (como por ejemplo, evitar hacer respiración de fuego antes de dormir), los efectos de la respiración son increíblemente personales. Por lo tanto: incluso si un profesor con experiencia te dice que «esta respiración debería tener el efecto X», no todos los humanos somos iguales.

Los factores mentales también pueden contribuir al desarrollo del insomnio relacionado con el yoga. Por ejemplo, practicar yoga puede llevar la atención a pensamientos que pueden ser particularmente intensos durante los momentos antes de acostarse. 

Si ese es tu caso, observa qué variaciones puedes hacer en el tipo de meditación que practicas, usualmente algunas son más efectivas que otras, y esto tiende a ser también bastante individual.

Como ves, el tipo de práctica y practicante pueden hacer mucha diferencia: no es lo mismo entrar en un salón con luces brillantes y hacer una práctica vigorosa poco tiempo antes de dormir, que tener una práctica moderada y que te lleve más específicamente al relajamiento.

Por lo tanto, es importante elegir poses y técnicas que sean calmantes y relajantes y practicarlas en un momento apropiado para la hora de acostarse.

Si experimentas insomnio relacionado con el yoga, comenta abajo un poco más acerca de tu experiencia, me da curiosidad 😊

Con cariño, 

Mijael

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