(actualizado 2018)

Este artículo es muy específico para la columna, por lo tanto si buscas información de cómo lidiar con la inflamación de otras áreas, por favor lee este artículo en vez.

Por muchos años el paradigma de usar frío o calor era simple:

Durante las primeras 48 horas de una lesión, usa hielo. Luego usa calor.

Pero en la columna, cada tipo de dolor implica una forma distinta de lidiar con el mismo.

Acá te presentamos con distintas opciones, y qué recomendamos:

 

1) Pinzamientos de nervios:

Esto sucede por distintas razones, aunque quizás la más frecuente sea hernias discales, o pérdida de espacio por deshidratación considerable de los discos (estenosis).

Hay otras razones posibles, por ejemplo: pequeñas fisuras en una vértebra (espondilolisis), desplazamiento de una vértebra hacia adelante (espondilolistesis), inestablidad en el área ileo-sacral

La lista es más larga, pero el punto es este: en todas estas situaciones, el dolor viene casi siempre por falta de estabilidad en las vértebras y/o los discos.

Y para proveerle más estabilidad a lo que se está moviendo demasiado, los músculos que rodean la zona poco estable se contraen bastante. 

Están tratando de ayudar…

Y por eso, aunque en teoría el frío podría bajar la inflamación, en muchas circunstancias esos músculos se contraen todavía más, reduciendo el espacio disponible para los nervios, y eventualmente causan más dolor.

Esto no quiere decir que siempre suceda de este modo. Hay veces en donde el frío puede bajar bastante una inflamación de los nervios, y esto a su vez reduzca el dolor, y aumente tu capacidad de moverte. 

Cómo saberlo?  A veces no queda otra sino probar…

 

2) Contracturas musculares agudas:

Algunas contracturas musculares suceden, como dije arriba, para darle estabilidad a estructuras en la espalda que la han perdido.

Pero en otras ocasiones estas contracturas suceden simplemente por un “mal movimiento”. Si este es el caso, el músculo está tratando de protegerse.

Y aunque nuevamente la teoría es que el frío baja la inflamación, el músculo contracturado no está necesariamente “roto” -no hay nada que reparar, y por lo tanto tampoco está muy inflamado.

Lo que necesita es relajarse. Y para eso, el calor le vendrá mejor.

 

3) Desgarros de músculo/tendón

Estos son menos frecuentes, porque no es tan fácil mover al torso de un modo tan brusco, con un rango de movimiento tan grande.

Acá, la idea de usar hielo las primeras 48 horas podría tener más sentido…

Pero por ejemplo, este estudio mostró que los marcadores que ayudan a sanar disminuyeron en los sujetos que aplicaron hielo. Este estudio mostró como aplicar hielo no ayudó en lo absoluto a los esguinces del pie.

La razón primordial es que la inflamación ayuda a sanar.

Esto quiere decir que incluso tomar anti-inflamatorios, aunque a veces necesario para poder “sobrevivir” al dolor, podría también retrasar el proceso de sanación.

Esto quiere decir que en muchos casos, podría ser mejor dejar que el cuerpo use su inteligencia y procesos naturales de reparación… o sea, que se inflame.

 

4) Inflamación crónica

 

Hay dos razones primordiales para la inflamación crónica: 

a) Síndrome facetario: esto sucede cuando los músculos a lo largo de tu espalda baja estén muy contraídos de forma crónica, y esto haga que las vértebras choquen una contra otra constantemente. Esto inflama a las facetas, que son los lugares donde una vértebra toca a otra.

En estos casos, muy parecido al número 1, aunque bajar la inflamación puede ser una buena idea, hacerlo con hielo podría contracturar más a los músculos. Quizás sea mejor usar un anti-inflamatorio en pastilla.

 

b) Enfermedades auto-inmuneslupus, fibromialgia, artritis reumatoide, espondilitis anquilosante… estas son algunas de las enfermedades auto-inmunes. 

En estos casos, el hielo puede ser un gran aliado. Algunas personas prefieren usar hielo, luego calor -pero lo ideal sería que pruebes a ver qué te funciona mejor.

 

Conclusión:

Como puedes ver… no es tan simple.

Aunque la información en este artículo te puede ayudar, nuestra sugerencia es que pruebes a ver qué le funciona a tu espalda mejor. 

Y recuerda que todo esto es un paliativo -lo ideal es lidiar con tu dolor de espalda desde la raíz!