Enseño yoga y meditación para ganarme la vida… así que no puedo decirte que mi opinión es totalmente objetiva 🙂

Pero la meditación ayuda de muchas formas distintas. Mis ideas «no científicas» con respecto a este proceso son simples: la mente tiene mucho poder sobre el cuerpo. Si la usamos conscientemente para ayudar al cuerpo a sanar, el cuerpo tiene a uno de los aliados más importantes posibles en el proceso de sanación.

Estas son las formas en que la ciencia ha demostrado la meditación te ayuda:

 

1) Ayuda a aliviar el dolor agudo:

Cuando la mente está calmada, el dolor agudo disminuye. En esto está basada gran parte de la hipnoterapia, con la cual hay mujeres que pueden dar a luz sin necesitar epidurales.

De hecho, el efecto placebo en el dolor fue practicamente descubierto por el doctor Henry K. Beecher, quien durante la II Guerra Mundial ayudaba a los soldados en Africa del Norte a aliviar su dolor con morfina. Allí notó las grandes diferencias en percepción de dolor comparado a lo que él estaba acostumbrado a ver en el hospital en Massachussets.

Los soldados tenían mucho menos dolor porque sabían que sus heridas significaban que ya no tendrían que seguir luchando en el frente de batalla. Quizás tendrían el cuidado de una hermosa enfermera… En cambio un hombre en un hospital en los Estados Unidos, con una herida similar, asimilaría la situación totalmente distinto (pérdida de trabajo, dinero, hombría…).

A partir del descubrimiento del Dr. Beecher, muchos estudios han demostrado la fuerte relación entre nuestro estado emocional y psicológico, y nuestra percepción del dolor.

 

2) Ayuda a calmar el estrés, y esto ayuda al cuerpo a recuperarse

El dolor crónico suele aumentar el nivel de estrés considerablemente. Las preocupaciones de cuánto va a durar, cuánto va a costar, y qué significaría el proceso de dolor a largo plazo pueden producir a veces estados de verdadera desesperación.

Lastimosamente, las hormonas del estrés hacen mucho más difícil la recuperación de cualquier lesión.

Imagina por un momento que te enteras que un huracán viene hacia tu casa. Te pondrías a pintar las paredes? A reparar las rejas?

Claro que no!

Es por eso que el cuerpo no sana bien bajo estrés. Las hormonas del estrés son hormonas de emergencia.

Le dicen al cuerpo que es hora de «correr o pelear». Y cuando estamos en estado de emergencia, todos los proyectos de reparación se detienen.

Por eso meditar para sanar es tan importante!

 

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