La peor postura del Yoga

Hace un par de años, una de las alumnas del profesorado colocó esta postura (llamada “Ashtanga Namaksar”, o saludo de 8 partes del cuerpo), como una alternativa más segura de llegar al piso en vez de chaturanga (la postura del “push up” o lagartija”):

PERO…

Quizás te sorprenda, yo creo que es una de las peores posturas del Yoga. El siguiente artículo tiene la intención de explicarte por qué.

Primero que nada: “peor” es un término vago y poco útil.

Aunque funciona como atajo (y quizás te dio curiosidad), pensar en posturas “buenas” y “malas” carece de contexto y de matices, así que vamos a darle un poco más de forma a esta idea.

 

POSTURAS BUENAS, POSTURAS MALAS

 
Una de las primeras ideas que presento en el Profesorado de Yoga es la relación de riesgo y beneficio en las posturas y otras herramientas del Yoga.
 
Ambos los riesgos y los beneficios pueden ser de índole físico, psico-emocional o espiritual, y dependen en gran medida de variables como quién está practicando, la dosis (tiempo o repeticiones), etc.
 
Tomando en cuenta que todo este concepto es relativo a cada circunstancia, podríamos generalizar y decir que en la mayoría de los casos, las posturas suelen entrar dentro del siguiente diagrama:

Aunque el principio de “mientras más riesgo más beneficio” es bastante universal, en el Yoga, eso no aplica de forma consistente.

Por ejemplo, el cuadrante azul es muy difícil de llenar, porque no se me ocurre ninguna postura de yoga que sea “inútil”. Aún así, si deseas fortalecer o estirar al cuerpo, hay un montón que podrían entrar en esa categoría.

Pero… sí se me ocurren varias posturas con relativo poco beneficio para la cantidad de riesgo que suponen, al menos para la mayoría de la población.

Nota que digo «relativo«. Esa palabra implica no solo la relación de riesgo y beneficio, sino relativo a las condiciones específicas de cada persona.

Aún así, si consideras poco inteligente escoger alternativas con mucho riesgo y poco beneficio, entonces hemos encontrado posturas “malas”.

POR QUÉ NO ME GUSTA ASHTANGA NAMASKAR

 

1) Curvas pronunciadas, con poca capacidad de acomodo

Como ves en el video de abajo, la curva lumbar y cervical es muy pronunciada en esta postura, y en el cuello con el agravante de la forma en que se empuja la cabeza contra el piso.

La palabra «comprometida» en el video no quiere decir que los movimientos son malos en sí mismos. Pero cuando tienes dolor o una condición preexistente en esas zonas, si no es fácil adaptar la postura… el riesgo aumenta exponencialmente.

No solo es prácticamente imposible adaptar esta postura para esas personas (¡y son muchos los que tienen dolor de cuello y espalda!), el simple hecho de buscar un lugar cómodo podría ser lesivo.

2) Riesgo en las muñecas, codos y hombros

Cuando entramos a esta posición lo hacemos desde atrás hacia adelante, y durante el movimiento la palanca con la que empujamos a estas tres articulaciones es bastante grande, con ángulos bastante extremos para lo que las tenemos acostumbradas.

Nuevamente: no es que el movimiento sea lesivo en sí mismo, pero hay muchas personas con dolor de hombro y muñecas practicando Yoga, y es prácticamente imposible entrar en esta postura sin agravar ese tipo de lesiones previas.

3) Repetición constante, y sin discernimiento

El hecho de que sea parte del saludo al sol hace de esta una postura que puede repetirse muchas veces en la clase, y que no está confinada a clases con personas de más experiencia y conciencia del cuerpo y sus límites.

Conclusión

Es posible que mientras leías este artículo constantemente pensabas «¡pero a mí me encanta esta postura, y se siente bien en mi cuerpo!».

Perfecto. Puedes seguir practicándola. Como dije, es relativo.

Pero si no se siente bien en tu cuerpo, mi sugerencia es que aprendas a bajar en chaturanga.

Si enseñas Yoga, considera que no todas las posturas son accesibles para la población general, y que las posturas que escoges pueden hacer mucha diferencia en cuán seguras son tus clases.

Ahora te toca a ti: me encantaría saber tu opinión, y si hay alguna otra postura que consideras está en el cuadrante rojo de «mucho riesgo y poco beneficio relativo».

Con cariño,

Mijael

Profundiza tu practica, conecta con un camino de vida, y aprende a compartir de forma auténtica desde tu centro.

4 Comentarios

  1. susana

    No me había detenido a pensarlo, pero si me resulta Incomoda más que todo en las muñecas, cuesta mucho realizarla. Gracias por tu explicación.

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    • Mijael Brandwajn

      Gracias por comentar Susana. A mucha gente le sucede lo mismo!

      Responder
  2. Liliam Valdivez

    Me encantaría hacer los push up en yoga, te go años practicando sin mayores resultados de fluidez o subir . Gracias por la información del artículo me encanta tu Instagram

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    • Mijael Brandwajn

      Gracias Liliam! Viste por casualidad el enlace al final del artículo, que va a un video de cómo hacer «push ups»?

      Un abrazo,

      Responder

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